Rollin' into Fashion // CARO ORTIZ
- Felipe Rodríguez-Mattern
- 20 jun 2024
- 3 Min. de lectura
Actualizado: 12 ago 2024
Carolina siempre había sentido una profunda conexión con la música. Desde pequeña, sus días estaban llenos de melodías y ritmos que la acompañaban en cada paso. Creció admirando a las bandas de rock clásico que su padre solía escuchar, y pronto, su amor por la música se convirtió en una parte esencial de su identidad.
Fotografías de Felipe Rodríguez-Mattern ©

La música rock, con su energía inigualable y su espíritu rebelde, ha dejado una marca indeleble en la moda urbana. Desde sus inicios en la década de 1950, el rock ha influido en cómo nos vestimos, especialmente en subculturas como la del skate. Los skaters, conocidos por su actitud despreocupada y su deseo de romper las reglas, encontraron en el rock una banda sonora perfecta para sus aventuras sobre ruedas. La estética rockera, caracterizada por chaquetas de cuero, camisetas de bandas, jeans desgastados y zapatillas resistentes, se ha convertido en una parte integral de la moda urbana, reflejando un estilo de vida alternativo y auténtico.
El longboard, un subgénero del skateboarding, ha ganado popularidad en los últimos años. A diferencia del skateboarding tradicional, el longboard se caracteriza por tablas más largas y ruedas más grandes, lo que permite una experiencia de deslizamiento más suave y fluida. Los longboarders a menudo prefieren terrenos inclinados y largas distancias, disfrutando de la sensación de libertad que ofrece el surf urbano. Esta variante del skateboarding no solo ha influido en las técnicas y estilos de montar, sino también en la moda asociada con el deporte, adoptando una estética que mezcla elementos de la cultura surf con el estilo rockero tradicional.

A esto se dedica Carolina Ortíz. Mitad de su tiempo trabaja para la empresa familiar, la otra mitad la dedica a bailar en su tabla. Se desliza por el piso como si la música la persiguiera, lo cual viene siendo casi que una ironía: la empresa familiar es tal vez el almacén de instrumentos musicales mas importante y famosa de Bogotá, ORTIZO.
La Influencia de las Marcas Reconocidas
Las marcas reconocidas desempeñan un papel crucial en la forma en que los jóvenes se visten y qué productos consumen. Marshall, conocida mundialmente por sus icónicos amplificadores de guitarra, es un excelente ejemplo de cómo una marca puede trascender su producto principal y convertirse en un símbolo de estilo y cultura. La imagen de Marshall, con su herencia rockera, resuena profundamente en la comunidad skate y longboard, ofreciendo productos que combinan funcionalidad y estética.

Marshall: Diseño e Innovación
Marshall ha sabido diversificarse sin perder su esencia. Sus audífonos Bluetooth, por ejemplo, no solo ofrecen una calidad de sonido excepcional, sino que también presentan un diseño retro que atrae a los amantes del rock y la moda urbana. Además, productos inesperados como las neveras Marshall, con su estilo vintage, han capturado la imaginación de aquellos que buscan llevar un toque de rock a sus hogares. Estos productos, más allá de su funcionalidad, representan un estilo de vida y una actitud, haciendo que los jóvenes se identifiquen con la marca y adopten su estética en su vida diaria.
Marshall, con su imagen de marca asociada al rock y al estilo de vida alternativo, lanzó ediciones limitadas de productos que resonaban con Carolina y su nueva comunidad. Ella comenzó a colaborar con diseñadores locales, promoviendo la mezcla de música, moda y deportes extremos. Su historia se convirtió en una inspiración para otros, mostrando cómo la pasión por la música y el estilo de vida pueden transformarte por completo.
EL cambio de Carolina no fue solo superficial. La música y el espíritu de Marshall la ayudaron a encontrar su verdadera identidad, a vivir cada día con intensidad y a desafiar los límites establecidos. Su viaje, lleno de melodías y aventuras, es una prueba de que, cuando sigues tu pasión, puedes crear una historia única y cautivante, digna de ser contada.

Conclusión
La influencia del rock en la moda urbana y la cultura skate es innegable. Este género musical ha moldeado no solo la forma en que nos vestimos, sino también cómo vivimos y nos expresamos. El longboard, como subgénero del skating, ha añadido su propia capa de estilo y libertad al movimiento, mientras que marcas como Marshall continúan siendo referentes culturales que dictan tendencias y estilos. A través de sus productos innovadores y su legado en la música, Marshall ha demostrado cómo una marca puede evolucionar y mantenerse relevante, siendo una fuente constante de inspiración para las nuevas generaciones.

Carolina Ortiz