IZUMI MIYAZAKI // Residencia en 'Bergonzo First Floor'
- Felipe Rodríguez-Mattern
- 19 sept 2022
- 2 Min. de lectura
Actualizado: 11 mar
En el panorama contemporáneo de la fotografía artística, Izumi Miyazaki se erige como una de las voces más singulares de su generación. Con una propuesta visual que oscila entre el absurdo y lo poético, esta joven creadora japonesa ha logrado plasmar, a través del autorretrato, una exploración incisiva de la identidad, la soledad y la estética del desconcierto. Su trabajo, marcado por un refinado sentido del humor y una puesta en escena meticulosamente orquestada, nos invita a cuestionar la naturaleza misma de la imagen en la era digital.
Fotografías de Izumi Miyazaki © 2018
Texto y curaduría de contenido
por Felipe Rodríguez - Mattern.

There's no place like home es la tercera edición del concepto Bergonzo First Floor. Stéphanie y Renaud Bergonzo, quienes en principio fueran un par de coleccionistas que compartían una gran pasión por el arte, lo consideran como su forma de vida, y se comprometen a crear un espacio para la expresión y el intercambio dentro de su espacio vital.

Ahora Izumi Miyazaki toma posesión del proyecto, para desplegar allí su universo polimórfico que combina su impactante fotografía con instalaciones tan lúdicas como inquietantes.
Miyazaki ha construido un universo en el que lo cotidiano se transmuta en lo insólito, donde elementos mundanos—un plato de arroz flotante, una cabeza que parece duplicarse o un paisaje idílico interrumpido por una presencia descontextualizada—se convierten en símbolos de una introspección que desafía las convenciones de la fotografía autorreferencial. Su dominio de la composición y su particular uso del color, con una paleta que remite tanto a la publicidad como a la iconografía pop japonesa, han cautivado a la crítica y al público internacional.
En este contexto, su residencia artística en Bergonzo First Floor en París representó un hito en su evolución creativa. La muestra, que culminó el 30 de abril de 2018, permitió a Miyazaki expandir su lenguaje visual en un entorno que estimuló la fusión entre la tradición estética japonesa y la sensibilidad artística occidental. A través de una serie de autorretratos fotográficos e instalaciones, la artista exploró con mayor profundidad la fragmentación de la identidad y la disolución de los límites entre lo real y lo ficticio.
La crítica especializada recibió con entusiasmo esta propuesta, destacando su capacidad para subvertir las expectativas del espectador con imágenes que oscilan entre la ironía y la vulnerabilidad. Su trabajo en Bergonzo First Floor consolidó su estatus como una de las artistas más innovadoras de la fotografía contemporánea, evidenciando su destreza para convertir lo personal en un discurso universal.
Más allá de su estética inconfundible, la obra de Izumi Miyazaki trasciende la mera provocación visual para adentrarse en un terreno donde la identidad se fragmenta y se reconstruye en clave de enigma. En un mundo sobresaturado de imágenes, su trabajo nos recuerda que el arte sigue siendo un espacio de juego, cuestionamiento y revelación.
Izumi Miyazaki nació en 1994 en la Prefectura de Yamanashi, Japón.